ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA Y SALUD


Descifran el mecanismo por el que el aceite de oliva disminuye el cáncer
Un equipo de investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona descubren una serie de señales que propician la muerte de las células tumorales

Cerdanyola del Vallès (Barcelona). (EFE).- Un equipo de investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) ha conseguido descifrar el mecanismo por el que el aceite de oliva virgen extra disminuye la afectación del cáncer de mama.
El resultado de la investigación, que aún se está desarrollando, ha sido presentado hoy por el doctor Eduard Escrich, profesor del Departamento de Biología Celular, de Fisiología e Inmunología de la UAB, en la Facultad de Medicina del Campus de Bellaterra.

Escrich ha explicado el proceso que han descubierto, basado en un continuo de señales que desencadenan el aceite de oliva virgen extra en las células tumorales mamarias y que conllevan una disminución de la actividad de un oncogen.

Además, estas señales propician la muerte de las células tumorales y la protección contra el daño del material genético, unos beneficios que por otra parte no ofrecen los aceites de origen vegetal.

El aceite de oliva actúa disminuyendo la actividad del oncogen P21Ras, encargado de favorecer la proliferación sin control y que estimula el crecimiento del tumor, a la vez que disminuye la actividad de las proteínas Akt, implicadas en la supervivencia de las célula.

"Esto nos hizo pensar que las células cancerosas morían de una manera programada", ha agregado Escrich. En la otra cara de la moneda se encuentran los aceites de semillas, de origen vegetal, y que utilizados en gran medida pueden acelerar el deterioro de las células y avanzar la actuación del cáncer de mama.

"El aceite de semillas permite que las células dañinas se dividan mucho más y que proliferen, pero lo hacen por otra vía distinta", ha puntualizado el profesor, que ha remarcado que los efectos negativos se derivan de un consumo excesivo: "no hay alimentos malos, pero sí si se consumen en exceso".

Escrich justifica la dieta mediterránea como la mejor manera de controlar la ingesta de estos dos tipos de aceites, y que estipula que en una dieta equilibrada el consumo de calorías de grasas debería ser de un 25 o el 30%, de los cuales el 18% correspondería al aceite de oliva, y el 5% al aceite vegetal, conocido como Omega 6. "En los últimos años se ha variado mucho la dieta mediterránea", señala el profesor de la UAB.

La investigación, que hace ya casi 25 años que se lleva a cabo, se realiza a través de una línea clínica con animales que permite analizar los mecanismos de acción de los aceites, y de otra línea de estudio con microscopio. Ante los resultados, el profesor recomienda consumir poca cantidad de aceite, a pesar de ser saludable, y mantener una proporción adecuada, de 50 mililitros por día de aceite de oliva virgen extra, por sus calidades antioxidantes.

Además, el aceite deberá ser de mucha calidad, y se debe consumir durante toda la vida, no durante poco espacio de tiempo, porque no tiene efectos inmediatos, sino por consumo continuado.

Artículo de la Vanguardia de Barcelona 30/6/2010